Saturday, January 17, 2026

Strat Single Coil

La Fender Stratocaster y la incómoda verdad de las pastillas single coil

(Con referencias que importan)



La Fender Stratocaster no es una guitarra complaciente y nunca lo fue porque no fue creada para engordar egos ni para disimular carencias técnicas. En su diseño original existe un manifiesto técnico que establece aquello de que el la guitarra Fender Stratocaster no corrige, responde. Y en el centro de esa filosofía están las pastillas single coil.


Estos fonocaptores single coil (pastilla de bobina simple) son micrófonos para guitarra eléctrica que usan una única bobina de alambre alrededor de imanes para convertir la vibración de las cuerdas en una señal eléctrica, produciendo un sonido brillante, claro, con agudos y ataque definidos. Una característica de estas pastillas es que, si bien son muy fieles, a veces pueden generar ruido (zumbido) por interferencias externas, característico de las Stratocaster (y las Telecaster, cabe mencionar).

Su construcción es a base de un hilo de cobre enrollado alrededor de polos magnéticos (generalmente 6 para las 6 cuerdas). Su sonido es Brillante, nítido, con presencia mayoritaria de agudos y un ataque muy articulado. El ruido (Zumbido) mencionado arriba se debe a que estas pastillas single coil son susceptibles a interferencias electromagnéticas cuando no se tocan, lo que es parte de su reacción distintiva.

Las single coil podrían resultar punitivas para muchos guitarristas de mala digitación o con vicios al tocar (muy recurrente el vicio de utilizar solo tres dedos al tocar solos de guitarra) porque las single coil no embellecen, no protegen y no perdonan. Tienen mala fama entre quienes buscan control absoluto y se les acusa de ruidosas, delgadas e inestables. Así que el problema no es el ruido, es la exposición.

Una guitarra Stratocaster con tres pastillas single coil traduce el ataque real de la mano derecha y hace audible la diferencia entre intención y rutina porque convierte la dinámica en parte de la ejecución.


Guitarristas como Jeff Beck podían pasar de un sonido suave casi susurrante a un sonido fuerte y poderoso sin tocar un pedal. Al margen de la destreza de guitarristas de esa talla (o demostrándola a través de la Stratocaster con single coil), la virtud técnica de tener el sonido claro y real abre la puerta para conocer el resto del equipo y, por supuesto, la verdadera cara creativa del guitarrista.

El famoso sonido loudy-hum en las Stratocaster forma parte de la ecuación. Jimi Hendrix creó su estilo, hasta hoy no superado, gracias a la limpieza del sonido de las single coil. El sonido feedback que rodea su leyenda (ver los conciertos de Monterey Pop Festival 1967 y Woodstock) surgió accidentalmente precisamente porque las single coil son las únicas pastillas que, sin usar distorsión o efectos adicionales, rebotaba contra la fuente de emisión. Esto se debe a la claridad y reproducción real de lo que el guitarrista toca utilizando una guitarra Fender Stratocaster en su edición original Pre CBS (sin humbuckers).

Eliminar por completo ese sonido original de las Stratocaster suele significar eliminar también la dimensión real de la ejecución. La Strat original no pretende ser silenciosa porque fue pensada para dar claridad y no fantasía. Es honesta porque fue creada para cubrir las necesidades del artista consumado.

Pero esto no es una guerra de la Stratocaster contra las pastillas humbucker porque no se trata de superioridad moral ni técnica. Se trata de lenguaje.


El humbucker tiende a unificar, sostener y redondear mientras la single coil tiende a separar, articular y dejar espacios. Basta escuchar a guitarristas como Rory Gallagher, Yngwie Malmsteen y Ritchie Blackmore para darse cuenta de lo mencionado. Estos tres orientan su objetivo a la claridad incluyendo errores, mientras guitarristas como Angus Young, Ace Frehley y Slash, por citar algunos, se escudan mucho en el sonido robusto de las guitarras Gibson, que cubren muchos errores, pero también muchos detalles melódicos.

Cabe hacer la aclaración de que Jimmy Page utiliza más guitarras Fender Telecaster. La asociación de este guitarrista con las Gibson Les Paul es en cierto modo fortuita porque las utilizó en sus giras por Norteamérica cuando encabezaba a Led Zeppelin.

Guitarristas como David Gilmour, incluso con muros de efectos, nunca pierden definición. Cada nota tiene lugar, tiempo y dimensión porque la Stratocaster no organiza el sonido sin empujarlo para proyectarlo de manera real. Otro purista (que de hecho cambió de Les Paul y SG a Stratocaster) es Eric Clapton, quien utiliza su propio sistema de efectos a través de un switch que controla sus amplificadores Twin Reverb (Fender), Marshall Plexi, Orange 100 y Vox. Eric es uno de los guitarristas que mejor controla su sonido yendo de lo suave a lo virtuoso sin simular errores (y reto a cualquiera a que me muestre algún error de Clapton).

En contextos armónicamente complejos como el rock progresivo, el jazz, el jazz rock y música modal, la claridad de las single coil es una necesidad. Revisemos de cerca los acoplados entre grupos de rock y orquestas sinfónicas.

Metallica tuvo que utilizar supresores de resonancia en sus guitarras Eagle y Gibson mientras, usando Stratocaster, la guitarra de Kirk Hammett estaba conectada en línea directa con el sistema general.

En el concierto de tributo a Jon Lord (Abril 4 de 2014) los guitarristas frontales —salvo Steve Morse— tuvieron problemas con el sonido porque el backline estaba configurado para el uso de guitarras con humbucker. En contraste, Yngwie Malmsteen obtuvo su mejor lucimiento con una orquesta sinfónica gracias a que utilizó su omnipresente Fender Stratocaster modificada por él mismo.


Configuración con humbuckers: La Strat domesticada

No es casual que muchos guitarristas intenten modificar la Strat utilizando pastillas noiseless, compresores siempre encendidos, boosters permanentes y ganancias que borran el ataque pero en realidad no buscan mejorar el sonido, sino reducir la exigencia. Hacerla más predecible, más dócil y menos reveladora.

Pero guitarristas como Ritchie Blackmore tienen presente algo clave, la Strat no está hecha para protegerte, sino para confrontarte. Cuando se la domestica demasiado, deja de ser Strat y se convierte en objeto de presunción.


La Strat como instrumento de madurez

La Stratocaster no seduce al guitarrista impaciente porque exige control del volumen, atención al silencio, precisión rítmica y conciencia del espacio.

Por eso muchos músicos regresan a ella después de años. Y no se trata de nostalgia, es de hecho un ajuste de cuentas. Una verdad incómoda es que la Strat no te acompaña, te observa y conviene decir sin rodeos que una Stratocaster con single coil no te hace sonar mejor, te obliga a ser mejor. Te devuelve exactamente lo que le das. Ni más ni menos. Y en una época obsesionada con la corrección automática, ese espejo resulta incómodo pero necesario.

La música que perdura no es la más perfecta, es la que se atreve a decir la verdad. Y en ese sentido, en opinión humilde de quien esto escribe, la Fender Stratocaster es la guitarra más honesta del mundo.

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Messy Blues

Saturday, June 28, 2025

La Guitarra Tomada en Serio

¿Por qué todo guitarrista debería aprender a leer partituras? 

Si tocas guitarra —ya sea rock, jazz, clásica o música popular—, es probable que hayas llegado lejos con tablaturas, vídeos tutoriales en YouTube o de oído. Pero ¿qué pasaría si te dijera que dominar la lectura de partituras puede ser el salto de calidad que tu técnica y creatividad necesitan? 

1. Libertad musical sin límites

Las tablaturas te dicen dónde poner los dedos; las partituras te dicen qué estás tocando (notas, ritmos, dinámicas). Aprender a leer música te permite: 

-Acceder a un universo más amplio: desde piezas clásicas hasta arreglos de jazz complejos que no siempre tienen tabs.

-Comunicarte con otros músicos: en una banda o sesión de estudio, el lenguaje universal es la partitura.

2. Mejor técnica y comprensión

Leer partituras no es solo para clásicos. Hasta guitarristas como Jimi Hendrix, Pat Metheny o Eric Clapton tienen formación teórica.

Beneficios:  

-Entiendes la estructura de lo que tocas: las escalas, acordes y progresiones dejan de ser patrones para convertirse en ideas conscientes.

-Desarrollas el oído: asociar notas escritas con sonidos agudiza tu percepción musical.

3. Profesionalismo y oportunidades

Si sueñas con tocar en orquestas, grabar para otros artistas o enseñar, la lectura es indispensable. 

Muchas audiciones exigen:

-Soltura para interpretar piezas a primera vista.

-Capacidad de analizar partituras propias o ajenas.

4. ¿Por qué aprender en una escuela?

Aunque internet está lleno de recursos, una escuela o academia ofrece:  

-Métodos estructurados: evita los vacíos teóricos que luego limitan tu progreso.  

-Feedback de profesores: corregir malos hábitos (postura, ritmo, digitación) es clave.  

-Networking: tocar con otros músicos acelera tu aprendizaje.  

Conclusión: Invierte en tu arte

Leer partituras no es ni aburrido ni anticuado; es una herramienta que te hará más versátil, preciso y musicalmente libre. Después de todo es mejor leer las notas reales de la introducción de Hotel California que aprenderla de tablaturas inciertas. Si quieres tomar en serio lo que haces con tu guitarra —sea cual sea tu estilo—, considera matricularte en una escuela seria. Tu YO futuro te lo agradecerá.

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Messy Blues

Friday, June 27, 2025

¿Tocar la guitarra?

El Hermoso Mundo de la Guitarra

Bueno, tocar la guitarra es un arte maravilloso, y muy gratificante cuando ya se dominan algunos acordes y rasgueos. De hecho cuando uno se vuelve prisionero de la guitarra se le olvida todo lo demás. Despiertas, comes y duermes pensando en la guitarra y te le pegas a todo aquel que sepa un poco, al menos un poco, de guitarra. Incluso llegamos al exceso de ir al coro de la iglesia local para ver si alguien se apiada a enseñarte un poco o bien, compras todo lo que se pueda comprar al alcance de tu bolsillo que contenga esos mágicos acordes (pisadas) de guitarra, de tan bendito instrumento.

Pero más allá de si tu guitarra es acústica o eléctrica, el precio que hay que pagar, pagues cuota de aprendizaje o no, es altísimo. Si no pagas clases porque alguien mas te enseña vas a tener que aguantarle a quien te enseñe todos sus excesos, especialmente si es una persona vanidosa y voluble. Si pagas clases es igual de sacrificado en algunos casos porque muchos instructores -conste no todos- no saben tampoco la gran cosa y te hacen corregir y corregir posturas y formas de agarrar la guitarra al grado de que terminas convertido en un contorsionista-aprendiz de guitarra.

Y no he mencionado el sufrimiento de las manos. Al principio te salen callos, te llegan a sangrar los dedos y se te entumen las manos cuando comienzas a tocar Cejillas (el dedo índice sobre las seis cuerdas) y, después de algunas semanas de sufrir con eso, logras tocar tu primera canción ante los vítores de tus amigos, tíos, primos y primas y lambiscones varios pero cuando aparece un músico un poco mas experimentado te dirá cosas como Ay no manches, suena del carajo!!! o igual te dirá Suenas como el coro de la iglesia. Bueno, sonar como estar en un coro ya es, si no bueno, sí es ganancia. Al menos tocarás mejor que un mes antes, ¿cierto?.

El punto es que hoy en día hay pocos que quieran enseñarte -sin cobrarte- y muchas veces uno no cuenta con dinero para ello. Si hay mocosos consentidos que sus mamis o papis les compran todo, también habemos unos que nos cuesta trabajo conseguir lo necesario y pues es aquí donde este blog intenta ser útil.

Ya que solo se han quedado los que medio tocan o no tocan nada, pero quieren hacerlo, procedamos a los consejos previos:

Compra una guitarra acústica, ni tan barata que no se pueda tocar ni tan cara que te deje sin comer por meses. Una buena guitarra que no haga ruidos indebidos estará bien.

La mejor idea es ingresar a una escuela de música. No se puede ser dentista si no vas a la universidad y en la música sucede lo mismo, debes estudiar sobre este arte. Sin embargo a veces es complicado y asumamos que, en este punto, quieres conocer un poco más del instrumento. Así que continuemos.

Aprende a afinar tu guitarra, será lo primero que debas hacer. Existen afinadores de silbato que venden en las ferreterías y tus cuerdas deberán quedar universalmente como: Sexta en Mí, Quinta en La, Cuarta en Re, Tercera en Dol, Segunda en Si y Primera otra vez en Mí pero ocho notas arriba del Mi central.

Ponte a digitar. La digitación es básica y primordial para tocar correctamente.

Evita en lo posible los cancioneros populares de guitarra fácil. Los odio. Generalmente están llenos de errores y malas transcripciones.

Practica tus rasgueos. Escucha guitarrista profesionales y fíjate en medida de lo posible en sus rasgueos. No te conformes con la idea de Así suena bien, eso es lo peor que pueda pasarte. Trata de aprender cosas nuevas.

Ten muchísima paciencia y principalmente ten muchísima paciencia contigo mismo. La autoestima es importante y acepta que estás tratando de cultivar un arte que merece respeto y que te merece respeto a ti.

Cuida tu guitarra. Tu guitarra es tu amiga, tu compañera, tu todo, y no se puede cuidar sola. Cuídala mucho, afloja las cuerdas de vez en cuando (o siempre, si es acústica), mantenla limpia y alejada de la humedad o calor excesivos y procura practicar a solas o al menos sin molestar a nadie en casa. No tienes idea de lo irritante que es para mucha gente estar escuchando a un principiante y, si bien no es tu culpa, reconozcamos que los demás merecen espacio.

Te sugiero también escuchar muchísimo jazz, luego muchísimo blues, después rock clásico y Heavy Metal (mas abajo doy sugerencias) pero no desdeñes otros estilos como el bolero, el huapango, la música regional, la trova y otros estilos mas de los que también aprenderás muchísimo.

Ok, casi termino. Te daré algunas sugerencias para que aprecies el modo de tocar de algunos guitarristas como: Joe Satriani, George Harrison, George Benson, Wes Montgomery, Santo & Johnny Farina, Andrés Segovia, Paco de Lucía, John McLaughlin, John Williams, Al Di Meola, Carlos Santana, Dave Murray, Pete Townshend, Eric Clapton, Yngwie Malmsteen, Tommy Tutone, Mark Knopfler, Jimi Hendrix, Peter Green, Jeff Beck, David Gilmour, Brian May, Don Felder y Javier Bátiz entre muchísimos otros.

En fin, reciban todos un saludo y suerte con el comienzo. Bienvenidos al mundo fantástico de la guitarra :)

Messy Blues

Thursday, June 26, 2025

Acerca de los egos (Cuantos dedos ocupas para tocar?)

No hace mucho me tocó ver una bizarra alegata entre dos colegas respecto a un tercer colega que, según uno de ellos, era al mejor guitarrista de esta ciudad en la que ando de visita en tanto su interlocutor alegaba que no era cierto, que solo era espectacular pero poco más. Más adelante me atreví a intervenir y pregunté por qué aquel colega, que yo desconocía en ese momento, era tan supuestamente bueno a lo que su defensor me dijo que utilizaba la técnica de ocho dedos.

Antes de que algunos de mis amables lectores suelte sonora carcajada por tal expresión debo aclarar que dicha técnica existe y es muy socorrida entre guitarristas de Heavy Metal y la invención de dicha técnica podría atribuirse a Eddie Van Halen en los años ochenta aunque bien podríamos considerar otros precursores como Steve Vai y Joe Satriani por mencionar solo a dos de los mas conocidos pero sería pecado dejar fuera a muchos otros como el propio Brian May, de Queen, entre muchos otros guitarristas de la época (incluso el actor Christopher Guest -Nigel Tufnel- la llegó a aplicar en algunas canciones del ficticio grupo Spinal Tap en su película de 1984). Otros héroes de los "ocho dedos" son Kirk Hammet de Metallica y Marty Friedman ex Megadeth.

La técnica de ocho dedos es un tanto menos pretensiosa de lo que su ridículo nombre le hace parecer ya que se trata de tocar la guitarra usando la técnica Tapping que no es otra cosa que crear una armonía con la mano derecha (izquierda si eres zurdo) en equipo con la izquierda (derecha si eres zurdo) sobre un arpegio iniciado de lado izquierdo y cubrir una escala abierta a partir de un punto en el diapasón para concluirlo un tanto mas allá en el lado derecho valiéndose del sonido que arroja el Tapping. Si esto se combina y se cubre la misma escala en dos partes diferentes de la guitarra utilizando ambas manos pues los resultados son igualmente espectaculares. Esto requiere cierta práctica y ensayo pero no es algo que cualquier chaval sin quehacer no logre en el término de un mes si se propone pegarse a esto. Lo práctico de usar la técnica es que puedes vender ese circo como Show, lo malo es que personalmente no creo que sirva para maldita la cosa, a menos que hagas tu concepto personal, muy personal, para tocar ante un público dispuesto aplaudirte y venerarte pero que por obligación sepa de guitarras -o en caso contrario sea una partida de idiotas-, de otro modo no creo que este tipo de guitarristas vayan mas allá de un estadio lleno de músicos primordialmente porque el público global, el que paga el pollo y el pan, es gente que espera que toques para ellos, no para ti mismo.

Total. Como no me gusta arrojar juicio sin atestiguar lo que me dicen, esperé a ver tocar a tal virtuoso, cosa que hice sin decir nada y al final esperé a que concluyera su show. Cierto, la mar de chavales se le fueron encima para hacerle preguntas y venerarlo pero mucha gente adulta solo miraba la escena de manera divertida, asunto que le hice ver al defensor del virtuoso. En los días siguientes me tomé la molestia de recopilarle a mi amigo algunas canciones tocadas por guitarristas que yo considero de grandes ligas y le hice notar que David Gilmour es peculiarmente diferente en sus discos de solista comparado con sus discos grabados con Pink Floyd y le hice ver también que prefería una canción de Pink Floyd tocada someramente con su escala pentatónica que a un Shredder yendo a 1,000 km/h en una pieza en la que el que mas se divierte es ese virtuoso. Le mostré cosas de The Who y Rolling Stones en las que la guitarra líder casi brilla por su ausencia pero en las que los acordes, armonías y rasgueos determinaban sonidos que han trascendido a su propia historia. Igualmente le enseñé guitarristas como Eric Clapton, Jimi Hendrix, Ritchie Blackmore, Toni Iommi, Jimmy Page, Jeff Beck y también mencioné guitarristas como Dave Murray, Ace Frehley, K. K. Downing, Kirk Hammet, Marty Friedman, Paul Gilbert y otros metaleros haciéndole notar que todos ellos tenían un principio básico que era integrar sus guitarras a las canciones que tocaban y no las canciones que tocaban a sus guitarras y que era evidente que todos ellos trabajaban en equipo con el resto de músicos en las bandas con las que tocaban. El virtuoso aquel podría haber impresionado a una bola de mocosos aspirantes pero jamás podrá cautivar a un público y eso se lo dejé bien claro al amigo que tanto defendía a aquel semi-dios guitarrero. También le mostré parte del trabajo de Steve Vai y Joe Satriani en el que es notorio que ambos le dan a su banda la importancia necesaria para hacer de ello un trabajo profesional y que si bien ellos son guitarristas espectaculares también aplicaban ese virtuosismo para que su música sonara sinfónica y no para crear un show de tributo al ego, como era el caso del virtuoso local.

Como mi amigo, el defensor del virtuoso, también es guitarrista y hasta toca música clásica le sugerí que intentara escucharse a sí mismo y que aplicara mucho de lo aprendido a sus improvisaciones y solos de guitarra cosa que comenzó a hacer hace poco y ha comenzado a sentirse bien consigo mismo. Él es un buen guitarrista y también es muy disciplinado por lo que me alegré de haberlo sacado de su error de venerar a un buen manejador de trucos mas que a un guitarrista serio porque, por muy rocanrolero que seas, la música debe tomarse en serio.

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